El próximo 14 de noviembre, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) dará a conocer un nuevo informe WASDE, un reporte clave que podría marcar el rumbo de los precios internacionales de los granos. En el mercado, la expectativa es máxima y la pregunta se repite: ¿el impacto será alcista o bajista?
Según explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, la combinación de variables productivas, comerciales y logísticas anticipa un escenario de fuerte volatilidad, aunque sin una tendencia definida de antemano. “El mercado puede moverse con fuerza en cualquiera de los dos sentidos”, advirtió.
En el caso del maíz, los analistas prevén un recorte en los rindes y un incremento en las exportaciones estadounidenses, factores que podrían darle sostén a los precios. Sin embargo, el interrogante pasa por saber cuánto de ese ajuste ya está reflejado en las cotizaciones actuales y cuál será la reacción inmediata de los fondos de inversión tras conocerse el informe.
La soja continúa siendo el mayor signo de pregunta. Tras el repunte registrado luego de la presión de la cosecha, el mercado se pregunta si aún existe margen para nuevas subas. Las estimaciones de rindes y producción son dispares y la demanda sigue condicionada por la guerra comercial y las decisiones de China, que mantiene un arancel del 10% sobre la soja estadounidense. A esto se suma la incertidumbre sobre los volúmenes de compra anunciados por el Tesoro de EE.UU., que todavía no se materializaron.
El trigo, en tanto, enfrenta un contexto de amplia oferta en el hemisferio norte. Rusia proyecta exportaciones superiores a las 20 millones de toneladas y Kazajistán también incrementa su participación, lo que presiona sobre los precios. Si bien circularon rumores de compras chinas que despertaron expectativas, los volúmenes fueron bajos y el mercado perdió impulso.
En el plano local, la cosecha de trigo en Argentina comienza a avanzar con buenos rindes, aunque con bajo peso hectolítrico. La siembra de maíz progresa con una estimación cercana a las 58 millones de toneladas, mientras que la soja se implanta con buena humedad y precios sostenidos por las recientes operaciones con retenciones cero.
Con este panorama, el WASDE del 14 de noviembre se perfila como un informe determinante, capaz de redefinir estrategias y precios en un mercado que se prepara para un nuevo sacudón.
