¿Somos vecinos o somos mugrientos?

La suciedad en las calles, los residuos en la Laguna Mulitas y la falta de compromiso ciudadano exponen un problema que va más allá de la limpieza urbana: el respeto por el otro y por la ciudad de 25 de Mayo.

(Por Leo Baldo) Bajá la vista del celular y mirá el suelo. La mugre ya no es un detalle, es un síntoma que se respira en toda la ciudad. Un ritmo roto de papeles que bailan por la calle 35 y botellas que naufragan en nuestra Laguna Mulitas. Esos restos no brotaron de la tierra; son el despojo de nuestra propia desidia, ese momento exacto donde soltamos la mano y dejamos que lo que nos pesa se convierta en el problema del otro.

Es una radiografía de nuestra soledad. Lo ves ahí, en la camioneta que frena en silencio en el Fonavi, sobre la calle 36, vaciando basura en un volquete ajeno. Esa “avivada” de sacarse el lastre propio para tirárselo al vecino en la cara. Es un revoleo de miseria que cruza los barrios y nos deja desnudos: somos una comunidad que se dice organizada, pero nos cuesta horrores guardar un envoltorio en el bolsillo para no lastimar la vereda de enfrente.

Ya lo decía Perón: “la ciudad más limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia”. Una verdad de puño y letra que hoy suena a utopía. Porque la limpieza no es un decreto, es un acto de respeto, una fibra humana que se nos está cortando en el día a día. Limpiar no es una tarea municipal, es un gesto de amor por el lugar donde uno vive.

No nos engañemos con el ruido de las redes, ese teatro donde todos somos ejemplares. La realidad es el olor, el plástico y ese desprecio por el que camina a nuestro lado. La higiene, al final del camino, es la forma en que cuidamos a los pibes que vienen atrás. Y no siempre se trata de las gestiones comunales, no. Repito: no nos engañemos con el ruido de las redes, ese teatro donde todos somos ejemplares

Hagámonos cargo del pedazo de mundo que nos toca. Que la mugre no nos tape el alma ni las ganas de ser, de una vez por todas, buenos vecinos. 25 de Mayo, des un posible antropomorfismo, nos está mirando.

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