En el centro de la provincia de Buenos Aires, lejos del vértigo y cerca de lo esencial, Tapalqué se prepara para recibir el verano 2026 reafirmando una identidad que combina naturaleza, tradiciones y una hospitalidad que no se declama: se ejerce. Entre el arroyo, el campo abierto y una agenda cultural marcada por las fiestas populares, la ciudad vuelve a ofrecer una forma distinta de vacacionar, más cercana y auténtica.
A 273 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Tapalqué despliega una propuesta que esquiva la masividad. Su Balneario Municipal, el ritmo calmo de sus calles, la gastronomía local y las reconocidas Termas conforman un mapa de experiencias donde el descanso convive con el encuentro y la vida comunitaria marca el pulso de la temporada.

El paisaje es parte del plan. El arroyo invita a refrescarse, pescar o simplemente quedarse mirando el agua; el campo aporta aire limpio y silencio; las tradiciones rurales se mezclan con una programación cultural que se construye desde lo colectivo. En ese equilibrio, Tapalqué encuentra su mayor atractivo.
Las termas, rodeadas de árboles y naturaleza, funcionan como un refugio para quienes buscan bienestar. Con piscinas internas y externas, espacios de relax y servicios pensados para familias, parejas y adultos mayores, el complejo se consolida como uno de los puntos fuertes del destino. No hay apuro: el tiempo se mide en pausas, baños breves y descanso, siguiendo un ritual que privilegia el cuidado del cuerpo y la experiencia consciente.

A esta propuesta se suma una gastronomía con identidad propia —donde la torta negra ocupa un lugar central— y una agenda festiva que atraviesa todo el verano. Diciembre, enero y febrero estarán marcados por ferias, espectáculos, actividades deportivas y celebraciones populares, muchas de ellas al aire libre y junto al arroyo.
El inicio oficial de la temporada llegará el 20 y 21 de diciembre con la Feria Prenavideña en el Balneario Municipal. Habrá talleres, música, micrófono abierto, patio gastronómico, food trucks y un paseo de artesanos y emprendedores. Durante todos los fines de semana, los llamados “Findes de Balne” sumarán deporte los sábados y propuestas culturales los domingos.
Las fiestas de fin de año también se vivirán en comunidad. El 25 de diciembre habrá música en el Balneario; el 26 se realizará la Fiesta del Deporte, con reconocimiento a los y las deportistas locales, y el 1° de enero comenzará con un festejo musical para dar la bienvenida al nuevo año.
Enero tendrá uno de sus momentos más esperados con la Fiesta de la Torta Negra, los días 10 y 11, una celebración que combina gastronomía, artesanos y espectáculos. A esto se sumarán propuestas culturales en el Museo y Conservatorio Municipal y el tradicional concurso de pesca del 18 de enero, que premiará a la carpa de mayor peso y repartirá más de 33 millones de pesos.
Febrero traerá color y música con los Corsos Populares, del 6 al 8, sobre la avenida 9 de Julio, y la tradicional Fiesta en la Sociedad Rural los días 14 y 15, organizada por las escuelas rurales del distrito.
A menos de tres horas de la Capital, las Termas Tapalqué completan la experiencia. En un predio arbolado de 17 hectáreas, el complejo ofrece piscinas cubiertas, áreas recreativas, espacios gastronómicos y tratamientos corporales. Las aguas minero-medicinales, reconocidas por sus propiedades terapéuticas, invitan a una rutina de cuidado que combina bienestar, información y acompañamiento profesional.
Tapalqué no promete un verano extraordinario. Ofrece algo distinto: tiempo, comunidad y una forma de vivir las vacaciones donde lo simple vuelve a tener valor.
