El presidente del Honorable Concejo Deliberante, Javier de Marcos, encabezó el inicio del periodo legislativo con un discurso centrado en la institucionalidad, la planificación a largo plazo y el respeto entre los bloques. A 50 años del golpe de 1976, reivindicó el valor del diálogo político.
Redacción 25 se informa
En una jornada marcada por el protocolo y la participación de diversas fuerzas vivas del distrito, el presidente del Honorable Concejo Deliberante de 25 de Mayo, Javier De Marcos, dejó inaugurado formalmente el ciclo de sesiones ordinarias 2026. Ante la presencia del Intendente Ramiro Egüen, concejales y vecinos, De Marcos trazó una hoja de ruta basada en la madurez política y la transparencia administrativa.
El titular del cuerpo legislativo inició su alocución dando la bienvenida a los nuevos concejales, recordándoles que ocupar una banca representa “un honor, pero también un gran deber”. En su mensaje, subrayó que el recinto debe ser un espacio de debate intenso, pero siempre dentro de un marco constructivo.
Un plan estratégico a 20 años
Uno de los puntos centrales del discurso de Javier de Marcos fue el llamado a superar la inmediatez de la coyuntura. Instó a los ediles de todos los bloques a trabajar en una “planificación estratégica del distrito” que proyecte el crecimiento de 25 de Mayo para las próximas dos décadas.
Según De Marcos, este proyecto debe sostenerse sobre tres pilares fundamentales: institucionalidad, participación ciudadana y crecimiento sostenido. “Ningún proyecto importante se construye en soledad; el trabajo legislativo requiere escucha, diálogo y vocación de acuerdos”, remarcó ante los ediles.
Memoria y reflexión a 50 años del golpe
El 2026 no es un año más para la agenda legislativa. Javier De Marcos puso especial énfasis en la carga simbólica de cumplirse medio siglo del último Golpe de Estado de 1976. Bajo la consigna de “Memoria, Verdad y Justicia”, el presidente del HCD invitó a una reflexión profunda sobre el valor de la libertad y el respeto por el que piensa distinto.
“Las sociedades se fortalecen con la escucha atenta del otro, cuando se respeta la institucionalidad y se comprende que el disenso es parte fundamental de la vida democrática”, afirmó, vinculando la historia nacional con la responsabilidad local de mantener un Concejo abierto y tolerante.
Transparencia y cercanía con el vecino
De Marcos también se refirió a la necesidad de modernizar y acercar el cuerpo legislativo a la comunidad. Exigió que la labor de los concejales esté marcada por la austeridad y la coherencia, promoviendo una “representación deliberativa” que dialogue con las necesidades actuales de los veinticinqueños.
“Nuestro mayor desafío es construir sentidos para el futuro, honrar el legado de quienes nos precedieron y estar a la altura de quienes nos eligieron. Se espera de nosotros responsabilidad y espíritu comunitario”, concluyó, cerrando un discurso que fue recibido como una convocatoria a la unidad institucional.
