El tercer entorno y el impacto de los trolls en la convivencia democrática

El filósofo español Javier Echeverría definió al espacio digital como un tercer entorno donde el comportamiento humano difiere drásticamente de la interacción cara a cara. Esta mediación tecnológica, a menudo convertida en un lugar de miasmas y hostigamiento, amenaza con trasladar la violencia del plano virtual al entorno civil, especialmente ante la proximidad de procesos electorales donde las campañas suelen priorizar la descalificación por sobre el debate.

(Por Leo Baldo) La dinámica de las redes sociales permite que muchas personas actúen bajo normas de conducta que jamás aplicarían en la calle. En este escenario, el anonimato y la falta de contacto directo facilitan la propagación de ataques coordinados que menoscaban la democracia. Aunque en el entorno virtual no corre sangre, el daño al tejido social es real y profundo, generando una atmósfera de polarización que afecta la convivencia cotidiana de los ciudadanos.

La proximidad de las campañas políticas intensifica el uso de perfiles truchos y estructuras de trolls para manipular la opinión pública. Estos actores no buscan el intercambio de ideas, sino la destrucción de la imagen del adversario y el silenciamiento de las voces críticas. La falta de consecuencias legales y éticas en este tercer entorno profundiza una crisis donde parece no haber salida, ante la indiferencia de vastos sectores de la sociedad.

Frente a esta realidad, debemos asumir una postura firme en defensa de la verdad y el respeto institucional. 25 se informa, como lo hizo desde sus inicios, mantiene su compromiso innegociable contra todos los perfiles truchos y el accionar de los trolls, vengan de donde vengan, porque están en todos los bandos.

Y, en tiempos de confusión digital, la prioridad del portal seguirá siendo ofrecer información para resguardar la seguridad jurídica y el diálogo genuino en nuestra comunidad.

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