Este domingo 24 de mayo, en el marco de las celebraciones oficiales por la Semana de Mayo, la Plazoleta Soledad de la ciudad de 25 de Mayo fue el escenario de un acontecimiento de profunda trascendencia histórica, institucional y pedagógica: el reconocimiento formal a la Promoción 41, integrada por aviadores militares y veteranos de guerra que combatieron en el conflicto bélico del Atlántico Sur en 1982.
Desde la comuna destacaron que “el encuentro representó un hito en la política de memoria y soberanía de la administración del intendente Ramiro Egüen, contó con la presencia de veteranos de guerra de diversas fuerzas y áreas del país y del distrito, funcionarios del gabinete municipal, concejales de diferentes bloques políticos, la Banda Municipal Infanto Juvenil, Bomberos Voluntarios, miembros de las Fuerzas de Seguridad y vecinos que se convocaron a presenciar lo que constituye un antes y un después en la gestión local. Las jornadas conmemorativas incluyeron además actividades previas en el Aeroclub, donde la comunidad pudo tomar contacto con la escuadrilla histórica, las aeronaves en las cuales se formaron los pilotos que defendieron el aeroespacio nacional”.

La Posta Generacional y la Educación como Eje Soberano
Al hacer uso de la palabra, el intendente municipal, Dr. Ramiro Egüen, agradeció la presencia de los huéspedes de honor y de las familias de los veteranos, destacando que el vínculo se gestó a partir de la iniciativa del vecino local Gustavo Ambroselli. Egüen enfatizó la necesidad de romper de manera definitiva con el proceso de desmalvinización que afectó al país durante décadas posteriores al conflicto.
“Llevamos adelante distintos actos donde no perdemos oportunidad para poder rendir el verdadero homenaje que implica nuestra historia y, por sobre todas las cosas, rendirle homenaje a nuestra historia viviente, a ellos con quienes podemos todavía compartir un mate, compartir las experiencias, brindarles un abrazo o compartir un asado”, manifestó el jefe comunal.
En un tramo central de su discurso, Egüen vinculó la soberanía con la política educativa del distrito, anunciando el envío de un proyecto de ordenanza al Honorable Concejo Deliberante para institucionalizar la enseñanza de la causa Malvinas. “Estamos convencidos de que la educación en las escuelas, por lo menos en lo que atañe a la órbita municipal, debe contemplar los principios y valores fundantes que irradian a partir de Malvinas. Malvinas es mucho más que una guerra; es camaradería, es haber peleado por el otro, es la entrega y el servicio a su país, a su patria y a su bandera”, afirmó, destacando que la enseña patria porta los 649 nombres de quienes ofrendaron su vida en las islas.
Asimismo, el mandatario ratificó el compromiso generacional de la gestión: “Esa posta generacional que le estamos pasando a nuestros niños, niñas y adolescentes son los que tendrán que mantener viva la llama de ese reclamo soberano, porque las islas Malvinas son y serán por siempre argentinas”. Concluyó señalando que las fuerzas y los servidores públicos, como bomberos y fuerzas de seguridad, deben recobrar el valor social y el lugar de respeto que históricamente les fue denegado.

El Legado Técnico, Humano y Doctrinal
Posteriormente, el ex jefe de la fuerza y miembro de la Promoción 41, Brigadier General Mario Callejo, brindó una alocución de alto valor documental e histórico. Callejo agradeció la hospitalidad de la comunidad y de las autoridades locales, y recordó el origen de su promoción, forjada bajo el ideal sanmartiniano en la Escuela de Aviación Militar, donde asumieron el juramento de defender la patria desde el aeroespacio. Tras destacar los 54 años de unión, amistad y camaradería intacta del grupo, el Brigadier General centró su mensaje en las nuevas generaciones.
“Más allá de las responsabilidades y causas que motivaron la guerra, sepan los jóvenes que en 1982 hubo muchos argentinos que pelearon con valor y heroísmo, convencidos de una causa justa, dispuestos a defender a nuestras Malvinas sin distinción, partidismos o ideologías sobre los derechos irrevocables de las islas usurpadas desde el año 1883”, expresó.
Callejo pormenorizó el impacto táctico y doctrinal que tuvo el accionar en el Atlántico Sur, el cual modificó las estrategias aeronavales de las potencias mundiales y provocó severas bajas a la flota británica pese a la asimetría de medios. Sin embargo, remarcó que el verdadero secreto de la fuerza radicó en el trabajo en equipo y el factor humano.
“El factor humano estuvo muy por encima del tecnológico. Es difícil explicar el coraje de los pilotos que arriesgaron sin miramiento su vida, o del artillero que enfrentó los aviones enemigos, el radarista que se convirtió en los ojos de los pilotos, el comando que se infiltró detrás de las líneas enemigas, el médico que hizo honor a su juramento hipocrático, el comunicante que mantuvo las redes de comando, o el mecánico y personal técnico que trabajó sin descanso para mantener el material en servicio”, detalló con precisión.

El cierre de su discurso estuvo signado por el homenaje a la “patrulla aérea eterna” de la Promoción 41, invocando la memoria de los tres pilotos de combate caídos en cumplimiento del deber:
Capitán Don José Leónidas Ardiles (fallecido el 1 de mayo de 1982).
Capitán Don Omar Jesús Castillo (fallecido el 30 de mayo de 1982 y presidente honorario permanente de la promoción).
Capitán Don Danilo Rubén Bolzán (fallecido el 8 de junio de 1982).
Huéspedes de Honor: Los Protagonistas de la Gesta en 25 de Mayo
La delegación de la Promoción 41 que visitó el distrito estuvo conformada por oficiales que desempeñaron diversos roles fundamentales durante el conflicto de 1982, divididos según su área de operaciones:
Actividad en Zona de Combate durante el conflicto:
Brigadier General Mario Callejo: Piloto de Combate M5 Dagger.
Brigadier Mario Baeza: Piloto Bombardero Canberra.
Comodoro Antonio Beatrice: Piloto Bombardero Canberra.
Comodoro Salvador Ozán: Fuerzas Especiales en Malvinas.
Comodoro Juan Carlos Romero: Operador de Radar en Puerto Argentino.
Comodoro Héctor Hugo Sánchez: Piloto de Combate A-4B Skyhawk.
Comodoro Carlos Didzuilis: Oficial Navegador C-130.
Comodoro Jorge Salvador: Oficial Navegador Canberra.
Vicecomodoro Carlos Antonietti: Piloto de Combate M5 Dagger.
Actividad directa en el continente durante el conflicto:
Comodoro José María Prieto: Oficial de Comunicaciones en Comodoro Rivadavia.
Comodoro Carlos Arcos: Apoyo Técnico A-4B en Río Gallegos / San Julián.
Comodoro Juan Carlos Sosa: Apoyo Técnico A-4C en Río Gallegos / San Julián.
Cuadros de Formación y Conducción (Sin intervención directa en la Zona de Conflicto):
Brigadier Mayor Claudio Trisano: Instructor en la Escuela de Aviación Militar.
Capitán Alfredo Moreno: Instructor en la Escuela de Suboficiales (Córdoba).
Capitán Jorge Manzanares: Contaduría del Estado Mayor Conjunto.
Fraternidad, Camaradería y Coordinación Local
El desglose de los discursos estuvo a cargo del vecino veinticinqueño Gustavo Ambroselli, promotor y compañero de la promoción, quien se mostró profundamente conmovido por la presencia de sus amigos en el distrito tras más de medio siglo de fraternidad compartida.
Ambroselli expresó un especial agradecimiento a las autoridades municipales por la inmediata predisposición para concretar el homenaje: “Quiero agradecer al señor intendente municipal porque cuando fui a hablar con él me atendió muy cordialmente; no solo le gustó la idea, sino que quiso apoyar en todo”. Asimismo, hizo extensivo el reconocimiento al secretario de Gobierno, Federico Bustingorry, y al director de la Unidad Turística, Julián Burgos, por el trabajo constante en la programación, logística y coordinación operativa de las jornadas organizadas en la Plazoleta Soledad y en el Aeroclub.

Ofrenda al Pie del Monumento: Un Cierre de Respeto Absoluto
Como culminación de una jornada cargada de emotividad, los integrantes de la Promoción 41, en un gesto conjunto con los veteranos de guerra locales y de la región, se dirigieron hacia el monumento central de la plazoleta para colocar una ofrenda floral en memoria de los caídos.
Ese instante final marcó el punto más álgido del encuentro. El silencio se apoderó del espacio público, interrumpiendo el protocolo para dar lugar a un recogimiento unánime entre las autoridades y el público presente. El respeto reverencial hacia aquellos que ofrendaron su vida por la soberanía nacional se hizo visible en las miradas y los abrazos de los excombatientes, consolidando un testimonio cívico donde el reconocimiento a los héroes permanece inalterable en el tiempo.

“Con este acto de estricta justicia histórica y hondo contenido pedagógico, la Municipalidad de 25 de Mayo consolida una agenda de memoria activa, transformando el dolor de la guerra en un faro de valores cívicos, soberanía y formación para el futuro de la comunidad”, finalizaron desde el ejecutivo.


