Un potente anticiclón posicionado sobre el Atlántico Sur frena la circulación habitual del aire en la zona pampeana. El fenómeno genera jornadas con elevada humedad, neblinas persistentes, garúas y una muy escasa amplitud térmica en todo el partido
En los últimos días, de 25 de Mayo y las localidades del interior del partido vienen experimentando un escenario meteorológico monótono y gris. Mañanas con densos bancos de niebla, cielos plomizos, lloviznas intermitentes y un ambiente donde la humedad no da tregua configuran una primavera atípica. Lejos de ser un hecho aislado, esta persistencia responde a un fenómeno de escala regional denominado bloqueo atmosférico
El “muro invisible” sobre el Atlántico
La dinámica habitual del clima en la región pampeana se caracteriza por el tránsito constante de frentes meteorológicos que avanzan de sudoeste a noreste, alternando días de sol, rotación de vientos y pasajes de lluvia. Sin embargo, en esta oportunidad, los reportes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y portales especializados confirman que un potente centro de alta presión (anticiclón) se halla instalado sobre el Atlántico Sur.
Este sistema actúa como una verdadera barrera que impide el flujo normal de las masas de aire. Al quedar trabada la circulación, el viento fluye de manera continua desde el sector este/sudeste, inyectando humedad de origen marítimo directamente sobre el centro de la provincia de Buenos Aires.
Mapeo del impacto local en 25 de Mayo y zona de influencia
Para el partido de 25 de Mayo y los distritos vecinos del centro bonaerense (como Saladillo, Roque Pérez, Bolívar y Chivilcoy), las consecuencias de esta configuración sinóptica son visibles a diario:
Saturación de humedad y lloviznas: La entrada ininterrumpida de aire húmedo mantiene el techo de nubes muy bajo. Esto deriva en neblinas matinales prolongadas y períodos de garúa o lloviznas finas que humedecen permanentemente los suelos. Según las proyecciones del SMN, las probabilidades de precipitaciones y chaparrones aislados se mantendrán elevadas durante las próximas horas.
Marcada compresión térmica: La ausencia de radiación solar directa limita el ascenso de las temperaturas máximas. Con valores que apenas oscilan unos pocos grados entre el día y la noche (mínimas en torno a los 11 °C y máximas que difícilmente superen los 18 °C), el ambiente se percibe constantemente fresco y húmedo.
Efectos en la actividad rural y los caminos: Si bien las precipitaciones no se dan en forma de tormentas severas, la falta de sol y la nula evaporación ambiental dificultan el secado de los caminos rurales. Esto ralentiza fuertemente las labores de campo programadas para esta etapa de la primavera.
¿Hasta cuándo continuará el patrón “trabado”?
Según las proyecciones de los modelos meteorológicos, el bloqueo atmosférico irá perdiendo fuerza paulatinamente a medida que el sistema de alta presión comience a desplazarse hacia el este.
Aunque en las próximas jornadas continuará predominando la abundante nubosidad y la inestabilidad en la zona centro de la provincia, el SMN prevé una gradual atenuación de las lloviznas hacia el viernes 16 de octubre. Esto abrirá paso a breves ventanas de mejoramiento y a una paulatina recuperación de la amplitud térmica de cara al fin de semana, cuando el viento rote finalmente al sector sur
