El exestratega de la Casa Blanca calificó de “robo” las elecciones en Brasil, respaldó las denuncias de fraude de la familia Bolsonaro y exigió a Donald Trump suspender de inmediato todo el comercio y las relaciones diplomáticas con el país sudamericano
El influyente estratega político estadounidense y exasesor de la Casa Blanca, Steve Bannon, lanzó un durísimo ataque contra el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tras confirmarse su victoria en la segunda vuelta electoral sobre Flávio Bolsonaro.
Durante la última emisión de su conocido pódcast War Room, Bannon alineó su discurso con el ala dura del bolsonarismo y calificó el resultado de los comicios como un “robo”, asegurando que el proceso electoral estuvo completamente manipulado. Sin presentar pruebas, el estratega norteamericano tildó a la futura administración brasileña de “gobierno marxista globalista ilegítimo”.
Exigencia de un bloqueo comercial absoluto
La reacción de Bannon no se limitó a la retórica. El analista ultraconservador elevó una exigencia directa al expresidente Donald Trump y al senador Marco Rubio para que, una vez en el poder, ejecuten una ruptura radical e inmediata de las relaciones diplomáticas con Brasilia.
“Nada de comercio, nada”, enfatizó Bannon durante su transmisión, instando a aplicar un aislamiento económico y político total sobre la principal economía de América Latina como represalia por el acceso de la izquierda al poder.
Una advertencia para los Estados Unidos
Para Bannon, lo ocurrido en las urnas brasileñas no es un hecho aislado, sino un “laboratorio” de lo que podría suceder en la política doméstica de su propio país. El estratega utilizó el triunfo de Lula da Silva para enviar una fuerte advertencia a las bases de la derecha estadounidense.
Según su análisis, si el movimiento conservador en EE. UU. no reacciona con firmeza ante lo que considera una “elección amañada” en Brasil, la misma supuesta táctica de fraude electoral se replicará en los próximos procesos legislativos y presidenciales de los Estados Unidos. Con este mensaje, Bannon busca reactivar la movilización y el escepticismo de sus seguidores respecto a la integridad de los sistemas de votación a nivel global.
