La gran similitud entre los caballos y delfines

Se dice que son los animales con mayor aura energética. Un recorrido por la historia de estos animales que saben conectarse con personas que padecen TEA.

(Por Arbolengo)

Dicen algunos que no se puede amar lo que se desconoce.

En este sentido, los caballos, que forman parte de nuestra cultura, no son la excepción.

“Cada tema que toque tendrá mil derivaciones y esto justifica o intentaría justificar los cientos de horas que nos pasamos hablando de caballos. Con este fin de conocerlos más, quizás nos ayude saber que, su frecuencia cardíaca es de 32 a 40 pulsaciones por minuto; su respiración, entre 8 y 12 veces en ese tiempo; su temperatura es de 38 grados, y su presión media es de 120/70 mm/hg.”, manifiesta Martín “Facha” Orozco, periodista del Diario La Nación.

Esta nota, sigue. Galopa. Se tipea.

¿Sabemos que el caballo tiene 17 veces la fuerza de un hombre?

En nuestro país hay más de 2.500.000 de caballos y la mitad de ellos pertenecen a las 25 razas registradas en Argentina.

Don segundo Sombra soñaba con la Pampa Azul. La narración de Ricardo Güiraldes nos lleva al ganado arriado a costas del mar. El gaucho arriba del caballo. Contraste. Final. ¿Y en el océano?

Dicen que si tenemos miedo el caballo lo percibe y se aprovecha.

Que un caballo tiene 205 huesos.

Así las cosas, junto con los delfines, son los animales con la mayor aura energética. Ésta es de aproximadamente tres metros. Es una de las razones por la cual los autistas se encuentran tan cómodos y seguros al acercarse a ellos.

Ambos mamíferos tienen un umbral de dolor muy alto y un acostumbramiento a éste, que se relaciona con no querer ser identificado por los predadores como el individuo débil o más indefenso de la manada.

MITOLOGÍA

Épona es la diosa gala de los caballos y en la mitología griega es Poseidón. Éste era el dios de los indomables, tales el mar y el espíritu de los caballos.

En primer lugar hay que aclarar que para los griegos fue el Caballo de Ilion. La guerra de Troya enfrentó a los griegos conducidos por Agamemnon (legendario rey de Mecenas; Agamenon) y a los troyanos bajo el mando de Hector durante diez años. Los dioses también se vieron divididos: Afrodita (diosa del amor y la belleza; Venus) y Zeus (Júpiter) apoyaron a los troyanos; Hera (esposa de Zeus, Juno), Atenea (diosa de la prudencia y la sabiduría; Minerva) y Poseidon (Neptuno) dieron su apoyo a los griegos.

Después de diez años de guerra, los griegos trazaron un inteligente plan. Simularon levantar su asedio a la ciudad de Troya. Antes de partir construyeron un enorme caballo de madera que dejaron en la orilla del mar como ofrenda a Poseidon (Neptuno) por haberlos apoyado durante los diez años de batallas. Los troyanos viendo aquel regalo, en un principio desconfiaron, pero al ver que nada sucedía, abrieron las puertas de Troya y arrastraron el gran Caballo de Madera al interior de la ciudad. Al caer la noche, el Caballo abrió su tripa y de él salieron cientos de guerreros griegos que tomaron Troya y por fin vencieron a los troyanos.

Este episodio lo cuenta el escritor Homero en su libro la Ilíada, aunque sólo narra el último año de guerra. Aunque, en realidad, las causas que provocaron la guerra de Troya no se han podido determinar con exactitud, algunos historiadores apuntan que la prosperidad que consiguió en este período (debida posiblemente al cobro de impuestos por permitir el paso de las embarcaciones a través del estrecho) la convirtieron en un punto estratégico muy codiciado.

OTRAS HISTORIAS DE LA ANTIGUEDAD

POSEIDÓN

Poseidón, conocido por los romanos como Neptuno, es el dios del mar. Tiene el poder de controlar las olas, las tempestades y hacer que broten manantiales. También tiene el poder de hacer temblar la tierra. A menudo los hombres le sacrificaban toros, pero sobre todo tuvo gran fama como domador de caballos (de ahí que los griegos le ofreciesen el Caballo de Troya). Se supone que al vivir en el mar su carro va tirado por hipocampos, es decir, caballitos de mar. Pero en las obras pictóricas que se han concebido del dios, su carro va tirado por fuertes caballos que galopan sobre el mar rodeados por delfines, peces, tritones y nereidas.

TEA

CABALLOS

La terapia asistida con caballos ha demostrado su eficacia para mejorar el equilibrio y la movilidad, y por esto se ha empleado en personas que sufren diferentes tipos de parálisis. Pero también tiene efectos sobre la comunicación y el comportamiento, y puede mejorar la calidad de vida de personas con necesidades especiales. La equinoterapia es considerada por el paciente como una actividad recreativa, que se realiza en un entorno agradable que ayuda a relajarse. Además, el caballo es un animal muy inteligente que parece entender a las personas cuando intentan comunicarse con él, y esto permite establecer un estrecho vinculo entre el jinete y el caballo; así, la relación afectiva que establece el paciente con el animal le permite desarrollar su capacidad de empatía, favoreciendo su integración social y su capacidad de adaptación a diferentes situaciones.

DELFINES

Estos simpáticos mamíferos son muy alegres e inteligentes y se han conseguido muy buenos resultados cuando se han empleado en la terapia con niños autistas. Los estudios que se han realizado sobre delfinoterapia han revelado que la interacción con los delfines mejora la concentración y la capacidad de comunicación de niños afectados por algún trastorno generalizado del desarrollo.

¿Está claro que ellos son nosotros y nosotros ellos? Al menos, los mitos y la evolución científica para paliar algunas patologías, intentan decir eso.

¡Salud al que galopa y respira, salud al que nada y respira!

*Agradecemos a Daniel Zeoliti que impusló esta nota

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