Con más de 270 mil electores habilitados, la Séptima Sección será escenario de una reñida disputa entre Fuerza Patria y la alianza La Libertad Avanza + PRO. Se elegirán seis diputados y tres senadores provinciales el próximo 7 de septiembre.
La campaña ya está en marcha y los principales espacios políticos buscan afianzar su presencia en una región históricamente oscilante. Mientras el oficialismo provincial apuesta a retener bancas, el espacio libertario busca capitalizar el envión de Milei en los comicios presidenciales.
La cuenta regresiva hacia las elecciones legislativas del 7 de septiembre ya comenzó, y la Séptima Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires se perfila como una de las más disputadas del mapa bonaerense. Conformada por los distritos de Azul, Bolívar, General Alvear, Olavarría, Roque Pérez, Saladillo, Tapalqué y Veinticinco de Mayo, la sección concentra alrededor de 277.000 votantes habilitados y definirá la renovación de seis bancas en la Cámara de Diputados provincial y tres en el Senado.
Las listas ya quedaron oficializadas. Por el lado de Fuerza Patria (Unión por la Patria), la nómina para el Senado está encabezada por Inés Laurini, junto a Marcos Pisano y Evelyn Díaz. Enfrente, la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO apuesta fuerte con una fórmula integrada por Alejandro Speroni, Celeste Arouxet y Ezequiel Galli. También compiten otras fuerzas como Somos Buenos Aires, que propone a Fernando Martini, y el Frente de Izquierda-Unidad, con Emiliano Marín como referente.
Si bien aún no hay encuestas específicas para la Séptima Sección, las mediciones a nivel provincial anticipan un escenario sumamente polarizado. Consultoras como CB y Trends coinciden en que la diferencia entre el peronismo y la alianza liberal es mínima, con un leve predominio de Unión por la Patria en algunas zonas del interior, pero con una presencia libertaria en crecimiento tras el resultado de 2023.
De hecho, en la elección presidencial del año pasado, Javier Milei se impuso en el balotaje con el 59,9% de los votos en la Séptima Sección, una diferencia que ahora La Libertad Avanza busca trasladar a las urnas provinciales, aunque con el desafío de instalar a sus candidatos, que aún poseen bajo nivel de conocimiento público.
En contraposición, el peronismo apuesta a la territorialidad y a la gestión en distritos claves como Bolívar o Tapalqué, desde donde espera consolidar su caudal electoral. “No alcanza con el arrastre nacional, hay que estar en cada barrio, en cada comité”, repiten desde los equipos de campaña de Fuerza Patria.
Otro aspecto clave de esta elección será la ausencia de PASO, ya que la provincia suspendió las primarias por única vez en 2025. Esto obliga a las fuerzas a jugar todas sus cartas en una sola elección, sin la posibilidad de ordenar internas previamente. Además, se votará con boleta partidaria tradicional, lo que favorece a los espacios con mayor despliegue territorial.
En este contexto, la participación ciudadana será uno de los factores a seguir de cerca. En comicios recientes, el ausentismo rondó el 30% en varias regiones del interior. La movilización será determinante para inclinar la balanza en una sección que históricamente ha oscilado entre el oficialismo y la oposición.
Con definiciones aún abiertas y una competencia pareja, la elección del 7 de septiembre en la Séptima Sección Electoral será una prueba clave para medir el pulso político del interior bonaerense. En juego no sólo están las bancas legislativas, sino también la proyección de los principales espacios de cara a 2027.