El místico ritual que la Selección Argentina utiliza para espantar “malas vibras” en el Mundial 2026 coincide con un hito comercial para la firma Heffner Oil. Radicada en Sáenz Peña, concretó su primer envío de más de tres toneladas del aceite esencial a Alemania y prepara un cargamento para el mercado británico
Lo que comenzó en la intimidad de la concentración argentina en Qatar como un recurso esotérico para ahuyentar la negatividad se transformó, en paralelo, en un negocio de exportación con sello nacional de alto valor agregado. Heffner Oil, una pyme familiar con sede en la localidad chaqueña de Presidencia Roque Sáenz Peña, cerró su primera venta de 3.200 kilos de aceite esencial de palo santo (conocido internacionalmente como madera de guayaco) con destino a Lauffen, Alemania. El despacho forma parte de un acuerdo global que contempla el envío de un total de 9.000 kilos al mercado germano.
De acuerdo con lo confirmado por el ministro de Producción de Chaco, Oscar Dudik, al portal Agroperfiles, la proyección de la empresa no se detiene allí: en los próximos días prevén despachar un cargamento hacia Inglaterra, al tiempo que mantienen avanzadas negociaciones con el gigante japonés del sector aromático, Takasago.
“La banda del palo santo” en la Scaloneta
Mientras el plano industrial gana terreno en el exterior, el palo santo consolidó su protagonismo dentro de la delegación argentina que disputa el Mundial 2026 en Estados Unidos. El defensor Cristian “Cuti” Romero lidera, junto a Lisandro Martínez y Nahuel Molina, la denominada “banda del palo santo”, encargada de sahumar las habitaciones y los espacios comunes de la concentración para purificar el ambiente.
La costumbre se originó en la Universidad de Qatar durante el Mundial 2022. Según relató oportunamente Martínez, el ritual se convirtió en una rutina diaria indispensable:
“Teníamos el hábito de despertarnos, prender el palo santo, salir al balconcito que pegaba todo el sol, agradecer y visualizar la Copa del Mundo todo el tempo”.
La práctica, que se esparció por pasillos, utilerías y salas comunes, dejó incluso notas de color durante el actual certamen. En el aeropuerto de Kansas City, el personal de aduana detectó un encendedor tipo “magiclick” prohibido para vuelos en el equipaje de mano de Romero, elemento que el futbolista transportaba con el único fin de mantener encendida la cábala tras el trabajoso triunfo ante Cabo Verde.
Sustentabilidad y trazabilidad para el exigente mercado europeo
Detrás del misticismo deportivo existe un complejo desarrollo industrial que debió adaptarse a estrictos parámetros internacionales. Para ingresar al mercado europeo, la producción de aceite de palo santo chaqueño se desarrolla bajo rigurosos protocolos de trazabilidad y criterios de desarrollo sostenible, supervisados y aprobados por el Ministerio de Ambiente de la Nación.
El ministro Dudik remarcó la singularidad de la planta de Sáenz Peña:
“Los mercados europeos realizan un control estricto de esa trazabilidad, de lo contrario no compran. Se trata de la única industria de estas características en nuestro país”.
La firma fue fundada en el año 2003 en el garaje de su casa por el ingeniero químico Waldo Heffner, quien comenzó el proyecto utilizando equipos de destilación por arrastre de vapor de segunda mano. Luego de años de desarrollo y perfeccionamiento técnico, la empresa inició en 2018 la fase comercial y, para 2023, puso en marcha la construcción de una nueva planta en el parque industrial local. Hoy en día, la fábrica procesa un volumen mensual de 7.000 kilos de aceite esencial, consolidando un recurso forestal nativo en un insumo cotizado por la industria de la perfumería y la aromaterapia a nivel global.
