El FMI pidió un crecimiento económico "equitativo" en Argentina tras la conclusión de la misión técnica

La vocera del organismo, Julie Kozack, destacó los avances en la desinflación y el equilibrio fiscal, pero advirtió sobre la necesidad de expandir la recuperación más allá de la energía, la minería y el campo. El equipo económico negocia la aprobación de la tercera revisión para habilitar un desembolso de 800 millones de dólares

La directora de Comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, se refirió al estado de las negociaciones con Argentina luego del cierre de la misión técnica que encabezó Joyce Wang en Buenos Aires. Desde la sede del organismo en Washington, la funcionaria instó a garantizar una mayor distribución del desarrollo económico en el país.

Kozack valoró los resultados alcanzados en materia de ordenamiento macroeconómico: “Argentina ha avanzado significativamente en la restauración de la estabilidad macroeconómica en un entorno muy desafiante, con lo que antes era una alta deuda y también una inflación muy alta. Así que hemos visto una gran caída de la inflación en los últimos años. Hemos visto un fortalecimiento de la posición externa a medida que se han acumulado reservas. Hemos visto bastante disciplina fiscal y pasar del déficit al superávit fiscal”. En ese sentido, sostuvo que “toda esta estabilización es importante y es una base clave para un crecimiento sostenible en Argentina”.

La necesidad de ampliar la recuperación a más sectores

A pesar del reconocimiento a las metas alcanzadas, la vocera remarcó las materias pendientes en el proceso de reactivación. “Hay un reconocimiento conjunto entre el FMI y las autoridades argentinas de dos aspectos en el ámbito del crecimiento. Uno es que el trabajo para fortalecer realmente la resiliencia de Argentina debe continuar”, señaló.

A su vez, la representante del Fondo puntualizó: “Y otro reconocimiento conjunto es que es importante asegurar que el crecimiento, que hasta ahora ha sido sobre todo en los sectores de energía, minería y agricultura, se amplíe y se distribuya de forma más equitativa entre sectores de la economía, pero también entre trabajadores”.

Kozack fundamentó la postura del organismo respecto al rumbo del programa: “Así que eso significa que, ahora mismo, gran parte del foco de las discusiones, además de los detalles del programa, es realmente cómo puede Argentina consolidar las ganancias de la estabilización alcanzada y ampliar esas ganancias en toda la economía”.

“Y esto va a ser esencial para apoyar, obviamente, una inversión más fuerte. Va a ser importante apoyar un crecimiento económico duradero. Va a ser importante apoyar la creación de empleo. Y, en última instancia, todo esto es importante para mejores oportunidades para el pueblo argentino, que es, por supuesto, el objetivo final”, aseguró.

Revisión de metas y panorama internacional

Las deliberaciones entre los técnicos del FMI y el Ministerio de Economía continuarán durante las próximas semanas para definir el informe final que irá al Directorio Ejecutivo, cuya aprobación permitiría el ingreso de 800 millones de dólares. En las reuniones se analiza el impacto de la recaudación tributaria y el cumplimiento del esquema fiscal y de reservas. Al respecto, Kozack precisó que estos puntos “forman parte de esas discusiones que se están llevando a cabo entre el FMI y el equipo sobre el posible impacto en los ingresos fiscales”.

Por último, en cuanto al contexto económico global y los focos de conflicto internacional, la vocera advirtió sobre las presiones inflacionarias remanentes: “El shock energético, que forma parte de lo que alimenta la inflación general, aún no ha terminado. Los precios del petróleo y el gas siguen elevados”.

En la misma línea, concluyó: “También hemos visto precios de productos refinados bastante altos. Y hemos visto un aumento en la demanda de energía proveniente de la IA. Y esto ha hecho que en muchos países la inflación se haya mantenido bastante persistente. El proceso de desinflación en algunos países se ha estancado y que las presiones inflacionarias son persistentes en muchas economías”.

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