Nicolás Viceconte nadará en relevos la famosa Capri-Nápoles

El nadador veinticinqueño se prepara para cruzar los 33 kilómetros de mar abierto que separan la isla italiana del puerto de Nápoles, junto a 3 personas más. La travesía en el Mediterráneo está programada para el próximo 3 de julio. Rutinas diarias, entrenamientos a pulmón en la región y el sueño intacto de desafiar la mística del agua

(Por Leo Baldo) Un bolso colgado al hombro. Una campera de gimnasia. Zapatillas comunes. Camina por la calle de tierra o el asfalto del pueblo con la tranquilidad de quien no tiene apuro. El tipo que anda de civil es Nicolás Viceconte. Pero abajo de la ropa hay un nadador. Alguien que sabe lo que es viajar constantemente a la ciudad vecina de Bragado a entrenar, tragar agua clorada y meter brazada tras brazada cuando los brazos ya no quieren más.

El horizonte que le espera ahora no es el de la laguna o el río manso del interior. Es el Mediterráneo. Treinta y tres kilómetros de mar abierto entre la Isla de Capri y el puerto de Nápoles. Un templo sagrado, una distancia pesada que tiene la consistencia de la historia. Por esas mismas olas pasaron antes las almas de Antonio Abertondo y de Claudio Plit, el maestro, el tetracampeón que un día recibió el trofeo de manos de Maradona.

El próximo 3 de julio, si el clima concede una tregua, Viceconte se va a tirar a ese mar de 23 grados. No viaja solo. Va en relevos, junto a 3 nadadores más.

Acá, la charla seca. El ritmo del agua.

—La preparación viene de largo. Explicame cómo se entrena una locura de este tamaño y cómo es la rutina diaria para llegar a Capri.

—Venimos embalados del año pasado. Todavía no paramos, más allá de la semana de las fiestas en diciembre. Desde que arrancó toda esta locura en febrero o marzo de 2025, todavía no hemos podido decir “me tiro en el sillón un mes”. Lo deseo con el alma, de verdad. Los entrenamientos son diarios. Nos despertamos todas las mañanas con las rutinas de José, lista para iniciarlas en el agua. En mi caso, al haber días que no puedo ir a nadar, lo complemento con el gimnasio, al cual voy dos veces por semana. Mis compañeros están nadando cinco veces por semana, todos en Bragado Club.

—El mar espera. ¿Cuándo es la fecha exacta del cruce?

—El 3 de julio, de darse las condiciones climáticas, estaremos realizando el cruce Capri-Nápoles. Espero que así sea.

—Viajar a un clásico mundial desde acá nunca es fácil. ¿Cómo consiguieron el financiamiento para costear semejante viaje?

—Hubo muchísima ayuda de vecinos y amigos con las compras de rifas que venimos vendiendo hace casi un año para poder costear todo. Fue laburar un poco más a pulmón. Gracias a Dios, llegamos en óptimas condiciones económicas, físicas y mentales.

—Hablemos del pago. Cuando vuelvas de Italia, ¿nadamos ese tramo del Saladillo de manera artesanal?

—Cuando se den las condiciones que lamentablemente se fueron perdiendo, haremos la Travesía agua Pampa.

Compartir