Leandro y Nahuel Ferraris alistan el Chevrolet 400 para el doble compromiso del TC Provincial. Tras el prometedor debut en el que la victoria se escapó sobre el epílogo, el volante de 25 de Mayo compartirá la conducción con su hijo, que hará sus primeras armas sobre un seis cilindros
(De redacción) El automovilismo de entrecasa guarda en sus entrañas esa costumbre tan nuestra de cruzar nombres y apellidos a través del tiempo. Cuando el próximo fin de semana la Clase B del TC Provincial dispute sus fechas tercera y cuarta, el parque de máquinas anotará una novedad en los boxes: el Chevrolet 400 de 25 de Mayo será conducido, en binomio, por Leandro Ferraris y su hijo Nahuel.
Leandro llega a este compromiso con la espina clavada de quien supo tener el triunfo al alcance de la mano. En su presentación previa en la categoría, el auto del moño mostró un ritmo contundente, metiéndose en la conversación directa por el primer lugar. Sin embargo, cuando restaba apenas un giro para el paño a cuadros, una traicionera falla en el suministro de combustible le negó el festejo y lo relegó al sexto casillero final. Aquellos 14 puntos acumulados le valieron el noveno puesto del certamen, pero, sobre todo, la certeza de contar con un medio mecánico apto para la pelea de fondo.
La exigencia del programa doble abrirá ahora la oportunidad para el estreno de Nahuel. Frente a él estará la responsabilidad de empuñar por primera vez el volante de un vehículo de seis cilindros, en una categoría exigente que demanda pulso firme y kilometraje. La premisa trazada por la escuadra veinticinqueña apunta a la adaptación progresiva, a entender los secretos de la puesta a punto y a completar el recorrido sin urgencias desmedidas.
En las horas previas, los trabajos no dan tregua sobre el chasis y la planta motriz para asegurar la confiabilidad del conjunto. En el automovilismo zonal, allí donde el esfuerzo del taller propio vale tanto como el parcial en clasificación, los Ferraris salen a la pista con dos objetivos claros: sumar para la tabla de posiciones y escribir la primera página juntos sobre el asfalto.
