El Municipio, con apoyo de la bancada ofiiclista, modificó una ordenanza de casi cuatro décadas para brindar apoyo financiero al personal local. El esquema prevé préstamos de hasta seis sueldos básicos a devolver sin interés y subsidios para emergencias
A partir de un proyecto impulsado por el intendente Ramiro Egüen y respaldado en el Concejo Deliberante por el bloque oficialista, la Comuna reformó la Ordenanza N.º 1947/88. La medida moderniza un sistema histórico y extiende las respuestas económicas para los trabajadores.
La actualización, informaron desde la comuna, permite solicitar préstamos reintegrables para gastos de inicio de alquileres, refacciones de vivienda, compra o arreglo de movilidad laboral, deudas de tarjetas de crédito y erogaciones por matrimonio.
En tanto, remarcaron que “el régimen fija un tope de hasta seis salarios básicos según la categoría del agente al momento del trámite”. La devolución se pactará en un máximo de 12 cuotas mensuales sin interés dentro del mismo ejercicio presupuestario, con opción de acordar un período menor.
A su vez, la administración local sumó subsidios no reintegrables ante urgencias de salud o gastos de sepelio de familiares directos. Desde el Ejecutivo remarcaron que el mecanismo otorga un auxilio concreto frente a contingencias complejas.
Al respecto, Egüen manifestó: “Queremos que el trabajador municipal tenga herramientas para resolver situaciones concretas de su vida cotidiana. Una reparación en su casa, la necesidad de contar con un vehículo para ir a trabajar, una deuda que necesita ordenar o una emergencia familiar no pueden esperar”.
