La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó la flexibilización de la primera cuota del Fondo de Fortalecimiento Municipal. La jugada política, impulsada por los caciques territoriales para destrabar recursos de uso corriente frente a la presión presupuestaria, aguarda ahora por la ratificación en el Senado
En el marco de una creciente tensión financiera entre la Gobernación bonaerense y las administraciones locales, la Cámara de Diputados provincial dio un paso decisivo en la redistribución del poder de caja territorial. A través de un proyecto presentado por el titular del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), Diego Garciarena, el recinto de la Cámara baja dio luz verde a una modificación estructural que faculta a los municipios a disponer libremente del 100% de la primera cuota del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento Municipal, desarticulando los condicionamientos técnicos y los encorsetamientos administrativos del esquema original.
La medida responde a una prolongada ofensiva política de la liga de intendentes, quienes venían exigiendo mayor autonomía sobre la masa de recursos desde la compleja negociación de la Ley de Financiamiento 2026. Bajo el diseño normativo inicial, el Estado provincial había habilitado un endeudamiento de hasta 3.685 millones de dólares, del cual un 8% debía derramar de forma directa sobre las arcas comunales. Sin embargo, dicha arquitectura contemplaba que solo el 70% se coparticipara por Coeficiente Único de Distribución (CUD) de forma irrestricta, obligando a los municipios a afectar el 30% restante de manera estricta a obras de Infraestructura, servicios de Transporte o programas de Cultura.
Con este dictamen aprobado en la Cámara Baja, más de 40 distritos bonaerenses que todavía registran demoras en la percepción de los giros oficiales quedarán eximidos de presentar proyectos de afectación específica para acceder a ese tramo presupuestario. De esta manera, los ejecutivos locales contarán con una herramienta de alivio directo para encarar deudas operativas, hacer frente al pago de salarios o atender urgencias de gestión sin la tutela previa del Ministerio de Economía o de las carteras técnicas del Ejecutivo provincial.
No obstante, el acuerdo parlamentario alcanzado en Diputados no clausura el debate por el financiamiento provincial, sino que reabre un tablero de negociación sumamente complejo. Con cuatro cuotas pendientes por desembolsar, la distribución de los fondos futuros continuará en el centro de la escena política. A la par, permanece vacante la conformación de la comisión bicameral de seguimiento que debía fiscalizar el reparto y acordar eventuales retoques al mecanismo vigente, una instancia que promete transformarse en el próximo ring de negociación entre el oficialismo provincial y los bloques opositores en la Legislatura.
Fuente: Letra P
