El complejo agroexportador ingresó US$ 2.918 millones en julio, un 3% menos que en junio y un 28% por debajo del año pasado
Pese a la brecha interanual, el sector destaca que el flujo de divisas responde a la dinámica propia de una campaña normal, sin la distorsión de esquemas tributarios extraordinarios.
El complejo oleaginoso-cerealero argentino volvió a mostrar su peso específico en la economía nacional. Durante julio, las empresas del sector ingresaron un total de US$ 2.918 millones en concepto de liquidación de divisas. La cifra refleja una ligera desaceleración del 3% respecto a junio y una contracción del 28% en la comparación interanual.
Con este desempeño, el acumulado entre enero y julio de 2026 alcanzó los US$ 16.297 millones, registrando una merma del 16% en relación con el mismo lapso del ejercicio anterior.
El efecto “base de comparación”
Para interpretar el comportamiento del mercado de granos, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) —entidades que concentran el 48% de las exportaciones totales del país— remarcaron que la brecha respecto al año pasado responde a un factor normativo y no a un deterioro de la oferta.
En julio de 2025 concluyó la vigencia del Decreto 38/2025, marco que otorgó una quita temporal de derechos de exportación. Aquella ventana fiscal aceleró de forma extraordinaria el registro de contratos de venta al exterior y la comercialización interna, generando un pico de ingresos atípico para la época.
Normalización del flujo comercial
A diferencia del ciclo previo, la campaña 2026 transita por carriles de previsibilidad técnica y comercial. Sin la presencia de esquemas cambiarios o tributarios de excepción, la liquidación de divisas responde al ritmo orgánico de la cosecha, las necesidades de liquidez de la oferta y las condiciones del mercado internacional.
