Fernando Herraiz

La posibilidad del cierre de la delegación del Banco Provincia en la querida localidad de Pedernales no es un hecho aislado, sino el “síntoma” de un paradigma nacional que busca reducir el Estado a su mínima expresión.

(Por Fernando Herraiz- concejal peronista) Bajo la premisa de una eficiencia abstracta, se corre el riesgo de ignorar que, en el interior bonaerense, el Estado no es una cifra en una planilla, por el contrario, es el cajero donde el jubilado cobra su haber, es el crédito para el productor local, en definitiva, es la presencia misma de la comunidad organizada.

Hoy, las provincias, y en especial la provincia de Buenos Aires, padecen las consecuencias de un ajuste salvaje y centralizado que nos obliga a dar un debate profundo: ¿Qué Estado queremos? Un Estado que abandona el territorio dejando a sus ciudadanos a merced de la distancia y el aislamiento. O, por el contrario, un Estado presente y cercano que entiende que la rentabilidad social es tan valiosa como la financiera.

En este contexto adverso, es fundamental destacar el trabajo incansable que la Provincia de Buenos Aires viene realizando. Lejos de la resignación, el gobierno provincial está redoblando esfuerzos para contener las brechas que abre el retiro de la Nación, gestionando de cara a la gente y buscando soluciones creativas para que el ajuste no lo paguen los pueblos del interior.

Está labor diaria es una muestra de que, aun con recursos limitados, la prioridad sigue siendo la protección del tejido social y productivo.

Ante el escenario preocupante que se vive en Pedernales, es imperativo en mí humilde opinión profundizar ese camino de alternativas concretas mediante un trabajo articulado.

Pensar en innovación en la gestión buscando mecanismos para reducir costos fijos sin sacrificar la atención presencial, y optimizando recursos sin perder la calidez humana.

Para que esto ocurra es necesario voluntad de solución. Mantener una gestión activa que no descansa en la búsqueda de opciones técnicas y políticas para garantizar la continuidad del servicio.

Cómo docente me gusta ser claro y didáctico, por eso dejo algunas propuestas para tener en cuenta que ya fueron habladas informalmente con autoridades provinciales:

1)Optimización del espacio físico generando la reubicación de la Delegación a través de un convenio, a un espacio Municipal o entidades locales lo que permitiría disminuir drásticamente los gastos de alquiler.

En este sentido me parece fundamental pensar un “Convenio de colaboración” con alguna de las cooperativas del lugar.

2) Si no se puede dar la opción anterior que me parece la más pertinente, también se puede contemplar la implementación de un esquema de atención itinerante, con presencialidad en días específicos, asegurando que el vecino nunca pierda el acceso a su dinero ni a trámites esenciales. Esto debe ir acompañado también de capacitaciones para el manejo de herramientas virtuales y acompañamiento.

3)Por último otra alternativa puede ser, convenios con comercios locales para la utilización de dispositivos digitales bancarios que permitan la prestación de ciertos servicios.

Más allá de que son ideas para tratar de pensar mancomunadamente una solución ante esta compleja y angustiante situación, creo que la voluntad política debe prevalecer para que Pedernales siga contando con las herramientas necesarias para su desarrollo, demostrando que donde hay una necesidad, debe haber un estado cercano capaz de dar respuesta. Es el gran desafío en tiempos donde lo que antes era algo natural y corriente, hoy puede llegar a ser un privilegio solo para algunos.

A disposición desde el lugar que me toca ocupar, para afrontar este y otros desafíos en beneficio de nuestro distrito.

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