La milonga "La Inesperada" llega a 25 de Mayo: El abrazo como acto de resistencia

En tiempos donde el vidrio de las pantallas dicta nuestra soledad, una milonga irrumpe en 25 de Mayo para proponer lo extraordinario: el cuerpo a cuerpo. Romina Arhía Varela y Nadia Ramírez, impulsoras de “La Inesperada”, desmenuzan la mística de un ritual que sobrevive a la modernidad. La cita es el 2 de mayo a las 21 horas en Carvimar.

Por Leo Baldo

El individualismo prevalece y el encuentro real parece una excepción. En este escenario, la resistencia milonguera no es una construcción forzada, sino una reserva que estaba ahí, expectante. “La resistencia estaba ahí, no hubo que construirla sino sostenerla”, explica Romina Arhía Varela. Para ella, existe una demanda tácita de rituales tradicionales que hoy son desafiados por la lógica del algoritmo.

“La Inesperada” nace de esa audacia: dos personas recién aterrizadas en la liturgia tanguera que decidieron que 25 de Mayo merecía esta experiencia. Sin analizarlo demasiado, captaron esa mística y la trasladaron al plano local.

Adiós a los códigos de hierro

Nadia Ramírez, en tanto, analiza cómo la historia impone modificaciones inevitables. El tango habita hoy experiencias de respeto con roles que ya no son estrictos ni rigurosos.

“Hoy es muy común ver a personas del mismo género en una tanda. No es necesario que las mujeres esperemos un cabeceo; también nosotras invitamos al caballero para disfrutar el baile”, afirma Nadia.

Esta libertad garantiza que no exista espacio para situaciones que incomoden al cuerpo o a la emocionalidad ajena. El tango es hoy una “excusa hermosa para escuchar música y abrazarse”, enfatiza.

El cruce generacional

La avidez por estos espacios atraviesa todas las edades. Nadia destaca que es el momento de convocar a los más jóvenes para mostrarles que en una milonga ocurren cosas intensas: “Es la posibilidad de conectarse con rituales que conservan el objetivo único del encuentro”, remata Nadia.

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