La Libertad Avanza logró la aprobación de la solicitud para auditar la imputación contable de seis rodados adquiridos por casi 295 millones de pesos. El peronismo denunció infracciones millonarias en el vehículo del intendente, mientras que el oficialismo defendió la descentralización de la gestión en las delegaciones
VEINTICINCO DE MAYO.– El uso y la imputación contable de la flota vehicular de la Municipalidad de 25 de Mayo centraron un tenso debate en el cierre de la sesión ordinaria del Concejo Deliberante. A partir de una iniciativa promovida por la concejal Verónica Cortés (La Libertad Avanza), el cuerpo deliberativo aprobó por mayoría un nuevo pedido de informes dirigido al Departamento Ejecutivo.
La resolución exige que la administración comunal detalle los movimientos patrimoniales y la afectación real de seis camionetas adquiridas a la firma Emilio Pourtau y Hnos. S.A.I.C. por un monto total de $294.737.778. El reclamo apunta a esclarecer por qué la compra fue imputada en el ejercicio 2025 a la Dirección de Vialidad y al mantenimiento de caminos rurales, cuando los vehículos terminaron prestando servicio en distintas delegaciones del distrito. Asimismo, el texto solicita rectificar la doble afectación detectada en una unidad puntual y precisar cuántos rodados continúan operando efectivamente en el área vial.

Cruce político en el recinto
Durante la fundamentación, la edil libertaria Verónica Cortés remarcó la necesidad de que “la contabilidad refleje con fidelidad el destino de los recursos”. En la misma línea, su par de bloque José Guarch sostuvo que, al utilizar fondos provenientes de la tasa vial, resulta indispensable “cuantificar los costos para garantizar la transparencia del servicio”.
Por su parte, la oposición peronista sumó críticas sobre el estado y la asignación de la flota. La concejal Yamila Galdós Carrizo señaló en el recinto que “el vehículo asignado al intendente Ramiro Egüen acumula múltiples infracciones de tránsito por un valor aproximado de 6 millones de pesos”, cuestionando además que la unidad carezca de “ploteo oficial y geolocalización”. Las críticas respecto al seguimiento de las infracciones fueron respaldadas también por el edil Julio Brunelli.
Desde el interbloque oficialista, la respuesta apuntó a sostener el modelo de gestión territorial. La concejal Mercedes Squillaci rechazó los planteos y defendió “la descentralización de las tareas comunales”, argumentando que las camionetas “no son para pasear sino herramientas indispensables” para atender los caminos rurales desde delegaciones que “fueron recibidas arrasadas”. A su turno, los ediles Guillermo Lance y Daniel Boisserenc justificaron el uso de las partidas de Vialidad y cuestionaron el origen de la iniciativa, vinculándola a un exfuncionario de la gestión de Hernán Ralinqueo y calificando la presentación como un “recurso opositor” impulsado con malicia.
Fuente y fotos: Diario La Mañana /Andrés Álvarez
