Fiesta del Buñuelo Artesanal

A menos de dos horas de la capital, este rincón rural combina campos interminables, pueblos detenidos en el tiempo, innovación aeronáutica y una gastronomía con sabor a hogar

A apenas 180 kilómetros del ritmo frenético de la Ciudad de Buenos Aires, Saladillo se consolida como uno de los destinos predilectos para quienes buscan desacelerar el paso y conectar con la esencia del campo argentino. Este 31 de julio, la ciudad celebra 163 años de historia con un itinerario festivo que se extenderá hasta mediados de agosto, fusionando encuentros culturales, desfiles gauchos, ferias de emprendedores y la tradicional carrera Saladillo Corre.

Reconocida con orgullo como la Capital Provincial del Helicóptero Argentino —cuna del legendario inventor Augusto Ulderico Cicaré—, la región mantiene intacta esa chispa creativa que hoy se traslada a sus propuestas de descanso, naturaleza y gastronomía sustentable.

Del Carril y la tentación del buñuelo criollo

Para los amantes de las escapadas con sabor a pueblo, el domingo 9 de agosto marca un hito de calendario. La tranquila localidad de Del Carril vestirá de fiesta su plaza principal y las instalaciones del Club Social y Deportivo para celebrar la Primera Fiesta del Buñuelo Artesanal, desde las 14:00 y con acceso libre.

El perfume a masa frita, azúcar y recuerdos de infancia dominará la jornada, que incluirá espectáculos en vivo, paseo de artesanos y un curioso concurso al Buñuelo más creativo, donde cocineros locales desplegarán sus secretos mejor guardados.

Un circuito de pueblos rurales, árboles y laguna

Visitar el partido de Saladillo es internarse en una red de pequeños parajes rurales donde el tiempo parece fluir a otro ritmo:

  • Cazón, el Pueblo del Millón de Árboles: Un oasis verde pionero en turismo sustentable. Entre viveros gigantescos, proyectos de energía solar y experiencias como Pasturas de Cazón, el compromiso ambiental se respira en cada rincón.
  • Laguna del Indio Muerto: El refugio perfecto para los aficionados a la pesca, los paseos en kayak o simplemente para ver caer el atardecer mate en mano.
  • Trilogía de parajes con encanto: Álvarez de Toledo, Polvaredas y la propia Del Carril invitan a descubrir almacenes de campo, fachadas históricas y la calidez de su gente.

Saladillo reafirma así su identidad: una escapada completa donde el verde del paisaje, la memoria viva de sus tradiciones y la hospitalidad rural garantizan que cada visitante siempre encuentre una razón para regresar.

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