Daniel “Mosquito” Castro corre para ganarle a la vida. Con una templanza inquebrantable, el atleta veinticinqueño se subió a lo más alto del podio en Lima, Perú, donde se consagró Campeón Iberoamericano de Atletismo en la categoría de 55 a 60 años.
La noticia llegó directo desde la pista a través de otro nombre fuerte del deporte local, Natalio Pensa, y sacudió el orgullo de todo 25 de Mayo. El “Mosquito” volvió a volar alto en suelo internacional, pero su triunfo más grande no es la medalla que le cuelga del pecho, sino el camino que pisó para llegar hasta ahí.
Hace un tiempo, a Daniel le tocó enfrentar la carrera más difícil y silenciosa: una dura enfermedad. De esas que amenazan con apagar las luces y congelar las piernas. Pero el espíritu de un corredor de fondo no sabe de rendiciones. Con el mismo coraje con el que quema el asfalto en los últimos metros de una competencia, Castro le hizo frente al diagnóstico, se impuso a la adversidad y volvió a pisar la pista.
Ese regreso no fue solo para él. Con la generosidad de los grandes, transformó el dolor en aprendizaje y fundó el Team Castro. Allí, en cada entrenamiento, vuelca su experiencia, tiende una mano y enseña a los demás a amar el atletismo con la misma pasión que a él lo salvó.
Las calles y las pistas de América Latina lo ven brillar otra vez. Cuando la voluntad es de fierro, las piernas responden y el destino se rinde. Sobran las palabras.
¡Aguante, Daniel! Todo 25 de Mayo abraza tu bandera.
