El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense encabezó una jornada de trabajo con jefes comunales, productores y entidades del sector agropecuario para detallar los alcances del Tramo V de la megaobra hídrica. Con una inversión estimada de 138 millones de dólares, los trabajos apuntan a recuperar 400 mil hectáreas productivas en la región. Se cuestionó el freno del Gobierno nacional en las etapas previas del proyecto
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires avanza en la planificación del tramo final de la obra hidráulica más importante de su territorio. En la localidad de Alberti, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, lideró un encuentro clave con mandatarios municipales, productores locales, cámaras empresarias y representantes de las principales entidades rurales del sector para exponer los lineamientos técnicos y financieros del Tramo V del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado.
La mesa de trabajo contó con una fuerte representatividad del entramado productivo y civil de la región, con la asistencia de delegados de CARBAP, la Federación Agraria Argentina, la Sociedad Rural Argentina, la Asociación de Cooperativas Argentinas, la Federación de Acopiadores de Granos, el Colegio de Ingenieros Agrónomos, Agricultores Federados Argentinos y las organizaciones mercantiles e industriales de los distritos vecinos. A nivel político, acompañaron la jornada el intente anfitrión, Jorge Gaute; el senador provincial Germán Lago; el jefe comunal de Bragado, Jorge Barenghi; el director provincial de Hidráulica, Flavio Seiano, y el titular de la Autoridad del Agua (ADA), Damián Costamagna, junto a legisladores nacionales.
Inversión millonaria y metas productivas
El proyecto para este último eslabón de la cuenca contempla una extensión total de 95,38 kilómetros, subdividido en tres etapas operativas que conectarán el Canal del Este de la laguna de Bragado con la descarga de la laguna El Carpincho, en Junín. Actualmente, las autoridades ministeriales evalúan las ofertas técnicas y económicas para las primeras dos etapas del Tramo V, las cuales abarcan una longitud de 60,26 kilómetros entre Bragado y aguas abajo de la laguna Rocha.
La ejecución de estas fases iniciales demandará una inversión de 138 millones de dólares. El esquema de financiamiento será mixto: el Banco Europeo de Inversiones (BEI) aportará un préstamo internacional de 110 millones de dólares, mientras que el monto remanente será cubierto por fondos del Tesoro Provincial.
Los trabajos principales consisten en el ensanche, adecuación y profundización del cauce mediante dragado, una ingeniería que permitirá triplicar la sección del río para optimizar el escurrimiento frente a eventuales crecidas. De acuerdo con los pliegos técnicos, las tareas permitirán la recuperación de unas 400 mil hectáreas para la producción agropecuaria y la protección ambiental de los humedales de la zona. Asimismo, el plan estructural incluye la reconstrucción de 10 puentes en total (8 carreteros y 2 ferroviarios); para las etapas 1 y 2 se intervendrán 7 estructuras, entre las que destacan el puente Cardesales, los puentes viales y ferroviarios de los trazados Warnes-Seguí e Irala-Coliqueo, y los pasos viales de Las Rosas (Ruta Provincial 42) y Estancia La Noria.
Respaldo político y rendición de cuentas
Durante el encuentro, las autoridades provinciales hicieron hincapié en que este esquema de reuniones territoriales busca debatir, generar participación y rendir cuentas en las localidades donde impactan las obras de gran escala.
Al respecto, el ministro Gabriel Katopodis afirmó de forma taxativa ante el auditorio: “hoy nos encontramos para presentar los avances de la licitación del tramo V del Plan Maestro del río Salado, una de las obras más importantes de la provincia de Buenos Aires”. En la misma línea, el funcionario bonaerense amplió: “venimos realizando presentaciones y rendición de cuentas en los territorios donde impactan estas obras, para que los municipios y especialistas puedan tener una participación conjunta y hacer un seguimiento muy riguroso de cómo se van cumpliendo las metas”.

Asimismo, el titular de la cartera hídrica vinculó la importancia estratégica de la infraestructura con las contingencias del clima actual. “presentamos también el Plan de Gestión del Riesgo Climático para prevenir y responder a los eventos cada vez más extremos. Este año nos enfrentamos a un nuevo episodio: el Niño que nos obliga a estar preparados en toda la región”, advirtió Katopodis.
Hacia el cierre de la jornada de trabajo, el ministro ponderó el esfuerzo presupuestario de la administración central en el contexto económico actual: “estamos por iniciar este último paso y eso es poner en valor que la provincia de Buenos Aires, por la decisión política del Gobernador Kicillof, realiza una inversión millonaria para que la Argentina crezca, genere riquezas y que todas estas localidades puedan desarrollarse”.
Finalmente, concluyó con una fuerte impronta institucional: “con esta obra queremos que la oportunidad que tiene nuestro país, que es enorme, sea para beneficio de todos los argentinos, y así seguir construyendo los destinos de nuestra Nación”.
Contraste con la administración nacional
El informe de situación presentado por la cartera de Infraestructura expone una marcada disparidad entre el ritmo de las obras provinciales y los compromisos asumidos por la órbita federal. Mientras que los Tramos I, II y III del Plan Maestro —iniciados en 2004— se encuentran totalmente concluidos, el Tramo IV exhibe severas complicaciones operativas.
Este cuarto tramo, que abarca 212 kilómetros sobre el curso del río y atraviesa municipios como 25 de Mayo, Chivilcoy, Roque Pérez y Lobos, depende del financiamiento del Gobierno Nacional. Si bien las etapas 1, 3 y 4 fueron finalizadas, la etapa 2 (que comprende los subtramos A, B y C sobre una longitud de 33,4 kilómetros) permanece totalmente neutralizada. Desde el Ministerio provincial calificaron este escenario como un proceso ralentizado por la falta de transferencia de los recursos correspondientes por parte de la Nación, una parálisis que ya se extiende por casi dos años y afecta de forma negativa a unas 10.000 hectáreas ribereñas.
La Provincia remarcó que las partidas presupuestarias para la conclusión del Tramo IV derivan del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, sustentado por el 4,31% de la recaudación del Impuesto a los Combustibles. Según los datos oficiales del sistema de Presupuesto Abierto del Ministerio de Economía de la Nación, dicho fondo especial percibió 271.743 millones de pesos desde diciembre de 2023, recursos que, según la normativa vigente, debieron aplicarse de manera exclusiva a la mitigación de inundaciones y la protección de infraestructura rural.
