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La medida de fuerza afecta la atención en consultorios de todo el país. Los profesionales denuncian una quita del 30% en sus honorarios y el cierre de programas clave para el seguimiento de pacientes crónicos. Hay preocupación por el impacto en los turnos y las recetas de los jubilados.

El sistema de atención primaria de los jubilados entró en una fase crítica. Desde este lunes, los médicos de cabecera del PAMI llevan adelante un cese de actividades por tres días en protesta por el reciente ajuste presupuestario que aplicó la obra social. La medida, que se extenderá hasta el miércoles inclusive, paraliza la atención administrativa y médica, lo que genera demoras en la entrega de recetas, órdenes para especialistas y consultas de rutina.

El reclamo de los profesionales se centra en una reducción drástica de sus ingresos. Según denuncian las asociaciones médicas, la intervención del organismo recortó un 30% el valor de los honorarios mensuales. Esta decisión se suma a la eliminación de incentivos por objetivos y a la quita de módulos destinados a la atención de patologías específicas, como la diabetes y la hipertensión.

El impacto en los afiliados

La mayor preocupación radica en la interrupción del seguimiento de los pacientes. Los médicos advierten que la falta de pago y el recorte de recursos impiden la correcta gestión de las enfermedades crónicas. Durante estas 72 horas, los consultorios permanecerán cerrados y solo se garantizan las guardias mínimas en centros asistenciales para casos de extrema urgencia.

Desde los sectores gremiales explicaron que la situación es “insostenible” debido al aumento de los costos operativos de los consultorios particulares, que hoy superan ampliamente lo que el PAMI abona por cada afiliado. “El ajuste no solo recae sobre el sueldo del profesional, sino que degrada la calidad de la salud que recibe el jubilado”, señalaron fuentes vinculadas al sector.

La postura oficial y el futuro del servicio

Hasta el momento, las autoridades de la obra social no emitieron un comunicado formal sobre una posible mesa de diálogo para destrabar el conflicto. El ajuste forma parte de un plan de racionalización de gastos que la nueva dirección del PAMI inició a principios de año con el objetivo de reducir el déficit operativo del organismo.

Mientras tanto, los centros de jubilados de diversos distritos manifestaron su inquietud ante la imposibilidad de tramitar recetas de medicamentos crónicos durante los días que dure la protesta. Si no hay una respuesta oficial en las próximas horas, los profesionales no descartan profundizar el plan de lucha con nuevas medidas de fuerza para la semana entrante.

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